De vuelta al barrio de Triana para admirar el río desde el Puente de Isabel II (de la escuela de Eiffel), o su puente desde el río, o desde la calle Betis, y tapear en cualquiera de los locales, viejos o nuevos, de los alrededores: Las Golondrinas, La Azotea, La cazuela de Manuela o Victoria 8.
Tenga en cuenta que internarse en Triana es hacerlo en la calle Castilla, en uno de cuyos extremos está la Basílica Menor de uno de los Cristos de mayor devoción de la Semana Santa de Sevilla: el Cachorro, obra cumbre de la imaginería barroca. Muy cerca de su Iglesia, el bar ‘Sol y sombra’ alimenta su fama con su cocina casera, sus pescados y mariscos y su exquisita chacina de la Sierra de Huelva.
